Crítica de restaurantes. Ocean Pacific’s: sabores a la deriva

Mantiene ese desaforado afán coleccionista marino, en realidad de lo que sea, que llena de grandes objetos y suma pequeños detalles, en variados ambientes, donde pueden comer sentados y de una sola vez 250 personas. El impacto visual es tan potente como en los viejos tiempos; la prestancia gastronómica, navega sin rumbo fijo.

Ichiban, en Vitacura: hacia una segunda vida

Transitar por 20 años bajo una restauración al estilo japonés, suena como a pequeño milagro frente a la ristra de sushibares, a esta altura más chilenos que de cualquier otro origen. Ichiban sigue despachando frescor bajo conceptos a estas alturas torneados por la experiencia.