Ciro’s Bar, en Las Condes: hay sabor, pero…

De comer a comer hay varias promesas cumplidas dentro del rótulo “Comida rica” que promueven, aunque detalles sobre detalles le fueron quitando sazón a un sitio con potencial para rendir mucho más.

Por Carlos Reyes M.
Publicado en La Cav, abril de 2024

Es imposible replicar el viejo comedor del centro de Ciro’s Bar; pero sí darle inspiración a su versión El Golf. Se hace mediante espacios que recuerdan una fuente de soda de anteayer, con tonos madera, un sector de mullidos asientos enfrentados o en los azulejos verde esmeralda repartidos entre mesas y pasillos, que resaltan su amplitud para bien y para mal. Es que par de garzones a la vista iban y venían sin prestar mucha atención, por una cancha demasiado grande; eso les hizo perder el fiato de servicio, con equívocos como llegar con una blonde ale en vez de la lager en schop como se pidió, o esperar a que uno se ilusionara con unos tentadores Canelones rellenos de carne mechada, para decirle justo después que no se había acabado.

De comer a comer hay varias promesas cumplidas dentro del rótulo “Comida rica” que promueven. Tras un muy competente Pisco sour a la chilena ($ 5.300), cargadito al destilado, llegaron para compartir unas Calugas de pescado ($ 11.900) de merluza austral con un frito etéreo-crocante de primera, equilibrando el sabor de la carne blanca y con una tártara de la casa con mayo bien cuidada, que puso enjundia y buen contraste térmico.

La Palta Reina ($ 9.600) supuso esta vez uno de los platos de fondo, con la suma de dados de pollo y mayo -de la casa- generosa, untuosa y sabrosa, con toques de ají verde, aportaron buen gusto, lo mismo que unas papas fritas de primera en cocción y crocancia. A partir de allí se inició una seguidilla de detalles dignos de echarle ojo, harto: la palta tenía su base ennegrecida y un huevo sobrecocido, con esa yema plomiza que suele provocar gases post comida. Ya que no había canelones, la opción natural fue la Plateada San Fernando ($ 15.900) y sí, con su buen nivel de cocción, grasita y jugo, pero con más sal de la necesaria. Para acompañar y pensando en la temporada (al momento de la visita) una ensalada de tomate con esa natural… dureza y rugosidad de las variedades larga vida. No se terminó de comer.

Para el cierre una Leche Asada ($ 3.800), sabrosa en su tono vainilloso, deficiente en su textura demasiado agujereada. A la hora de la cuenta (que también se demoró) un buen prospecto de restaurante para el nuevo centro financiero y laboral, con necesidad de apriete de tuercas.

De los vinos. Quizá sea choreza del lugar pero es bien feo leer souvignon blanc o cabernet souvignon en una lista de vinos en Chile. De lo otro, una lista competente de vinos tradicionales, más un par de salidas de libreto de viñas independientes. A la copa, Casa Silva carmenere ($ 4.600) bien servido en términos de temperatura y generosidad.

Isidora Goyenechea 2971, Las Condes.
Teléfono: +56 9 2060 4565.
@cirosbar.cl

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