Una ruta para darle sabor al turismo

Hoy y comenzando un nuevo ciclo donde las ciudades vuelven a la rutina, pensar se hace imprescindible. La visión estratégica en un negocio permite dar con ideas que no surgen en el día a día, sino mediante la reflexión con la mirada en pasado mañana.

Carlos Reyes M.
Publicado en El Llanquihue, 12 de marzo de 2024.

Se terminó la temporada alta en la región y son pocos quienes han mostrado sensaciones positivas en estos meses. Más bien cunde la preocupación a nivel de piel, más allá de que los números indican que en Los Lagos hubo un nivel de ocupación hotelera mayor al del promedio nacional, por ejemplo. Cifras más o menos, no aparecen ánimos de celebración y lo que se viene es avanzar con los dientes apretados hasta una recuperación algo nebulosa de acá a fin de año.

Hoy y comenzando un nuevo ciclo donde las ciudades vuelven a la rutina, pensar se hace imprescindible. La visión estratégica en un negocio permite dar con ideas que no surgen en el día a día, sino mediante la reflexión con la mirada en pasado mañana. En ese sentido hay noticias, porque desde hace algunos meses que circula una “Agenda 2030” para el rubro. Se trata de la Hoja de Ruta de la Experiencia Gastronómica en Turismo propuesta desde la Subsecretaría del ramo, que delinea un plan de acción para alentar al desarrollo integral de la actividad, desde este año hasta el final de la década. Un trabajo necesario, urgente, viendo el retroceso de un 11,8% en el índice de productividad del segmento comercio, hoteles y restaurantes durante 2023 según la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad.

Se trata de un ejercicio que suma opiniones de actores públicos y privados de regiones como Coquimbo, Los Lagos o Aysén, con cuatro ejes de trabajo y variadas iniciativas. El objetivo: promover, tanto a nivel local como internacional, un país con el potencial -ya se ha dicho en estas páginas- de despuntar como uno de los grandes destinos del comer latinoamericano. Hay varias propuestas dignas de mención: un “Manual de Recomendaciones de Preparaciones de Gastronomía Chilena” para reuniones a nivel de servicios públicos acá y en el exterior; una campaña de formación para estudiantes sobre cultura y patrimonio gastronómico criollo; o identificar una “Ruta de Obstáculos” ante la burocracia kafkiana a la que se somete el emprendedor culinario promedio.

Hay que ponerle ojo a esa estrategia, hecha con visión de Estado puesto que recoge acciones desarrolladas -bien o mal- durante los últimos tres gobiernos y más. En ese sentido para llegar al éxito lo fundamental es la coordinación, saber lo que hace el otro ¿La Subsecretaría de Turismo estará al tanto de lo que hace cada GORE financiando proyectos sectoriales y viceversa? ¿Hay conexión entre las iniciativas de cámaras de turismo, el gobierno y las organizaciones gastronómicas? ¿Sabe el cocinero lo que hace el viñarero, en todo orden de cosas? Son instancias por considerar en el inicio de un camino de trabajo que responde a una necesidad: el desarrollo de una institucionalidad gastronómica chilena desde el turismo y la cultura.

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