45 Bistró: saber de comer

En esa parte de barrio El Golf medio oficinista, medio residencial, la versión compacta de la gastronomía liderada por Sergio Barroso, toma un desafío en el que pocos se meten. O tal vez no vean cómo hacerlo: preparar comida con estilo, gastronómica, a precios accesibles para los tiempos que corren.

 

Carlos Reyes M.

 

No se trata de altruismo, sino de una manera de optimizar los ciclos de un restaurante y del trabajo de un equipo fogueado en concentrar sabores, combinarlos con armonía y posicionarlos de manera gastronómica. Sólo que en hora de almuerzo, como dicen en el restaurante, las preparaciones del equipo liderado por el chef Sergio Barroso (Olam) se podrían -teóricamente- hacer en casa, mientras que el vuelo técnico de las ofrecidas durante la cena salen de cualquier órbita hogareña.

Como sea, de día o de noche, la propuesta de ese grupo de profesionales se esmera en el cuidado por los detalles, sobre todo al momento de entregar un menú por $ 16.000, que cambia a diario e incluye entrada, plato de fondo y bebida (agua, gaseosa o copa de vino). Buscan hacerse querer en el barrio y por supuesto lo consiguen.

En carta también surge el culto por los detalles. La forma, dulzor, acidez, color y textura de terneza ideal del par de Tomates caramelizados ($ 10.000), llegaron rellenos de una delicada en textura pero expresiva pasta de bonito, el pariente humilde de la familia atunera, potenciado por un ahumado casero y toques de alcaparras, posados sobre una crema fría de palta y cilantro para refrescar y darle verdor a la comida. Verano en pleno y un guiño a la preparación casera en manos bien profesionales.

Recorriendo la lista de platos aparecen cremas de zapallo, lechugas con salmon a la vinagreta, pastas con cremas de tocino, que suman pocos pero intensos ingredientes en cada plato. La ocasión se prestó para la dupla infalible de carne más papa; en este caso un corte de Flat iron ahumado ($ 14.500) cocinado ligeramente a las brasas con papas fritas en bastones y un pocillito donde, tibia, resaltó el tono cremoso y cítrico de la salsa bearnesa.

La zona de los vinos es acotada, sencilla, con viñas casi todas tradicionales y reconocidas, que suelen aportarle a los dueños para mantener los equilibrios en los costos y así que no se arranquen los precios. Por ahí se les va la mano en el segmento de las copas de vino (desde $ 4.500 en blanco) pero hay donde jugar. Es que de eso se trata, de maniobrar para que una cocina de alto nivel sepa lucirse a un costo menor, en un sitio de pura modernidad estética y servicio similar a la experiencia de la cena. Un espacio que busca hacerle frente a esa problemática realidad que cruza los comedores en todo Chile respecto de sus precios.

45 Bistró by Sergio Barroso
Carmencita 45, Las Condes.
@45bistro.cl

A este restaurante se asistió invitado por sus propietarios.

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