Buen trabajo, Taste Atlas

¿Cuándo nos dedicamos a crear, desde la institucionalidad, nuestro propio y amplio compendio online, con herramientas contemporáneas y todos los recursos necesarios para proyectar nuestro sabor al mundo?

 

Carlos Reyes M.
Publicado en El Llanquihue, 15 de enero de 2024.

Organizaciones gremiales de cocineros indignados hasta la médula, declarando contundentes reclamos públicos porque, en un ranking creado del otro lado del océano, al chapalele (la tradicional masa blanca de harina de trigo y papa, típica en el curanto) se considera entre las peores recetas del planeta gastronómico. Una semana antes, tal vez esos mismos profesionales se regocijaban porque, en otra de las selecciones de ese mismo sitio, el Chancho en piedra quedó como la mejor salsa de la temporada 2023. Y ese mismo día se ubicó al veraniego Pastel de choclo como uno de los mejores pie a nivel global.

Ese sitio, si suele recorrer la pauta noticiosa gastronómica, es Taste Atlas (www.tasteatlas.com). Para mayor abundamiento es un ente de origen croata y que se ha dedicado los últimos años precisamente a honrar su nombre. A ser un compendio creciente de preparaciones, productos y sitios dónde comer, al estilo tradicional, en todo el mundo. Lo hace mediante contribuciones globales, que muestran una panorámica más o menos precisa de lo que se come -y se quiere comer- de polo a polo.

En Chile, salvo algunas pequeñas imprecisiones -el mojo de ajo no nada típico la verdad-, luce un compendio razonable de opciones. Menos atinado luce en el segmento productos -el aguaimanto o el tamarillo tampoco tienen tantos años por acá-, mientras que para comer ofrece una bien correcta guía culinaria: léase corderos al palo, borgoñas, cola de mono, picante de conejo. Bastante más que muchos recetarios y páginas editadas en el pasado, online y con fondos públicos, que pasaron a mejor vida sin pena ni gloria.

En suma, se hace querer cuando el lector traspasa la barrera de sus rankings, que dicho sea de paso es una de las herramientas marketeras más eficaces para expandir su influencia (su creador, Matija Babić, es un reconocido experto en el área de medios). Acarrea titulares al menos en Sudamérica, tierra de chovinismos, dejando una estela de comentarios, para bien y para mal, según sea su preferencia y el país ungido en esa antología meticulosamente provocadora. Así las cosas, mejor esbozar una sonrisa y no tomarse tan a pecho lo del chapalele, por ejemplo (Aunque ¿Lo habrán comido con miel, donde sabe bien rico?), aceptando que en la diversidad está el gusto. Y que, más en serio, nos preguntemos ¿Cuándo nos dedicamos a crear, desde la institucionalidad, nuestro propio atlas online con herramientas contemporáneas y todos los recursos necesarios para proyectar nuestro sabor al mundo?

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